Tener un sueño es un poderoso motivador pero soñar es barato, es fácil. Cualquier lo puede hacer. Lo que separa a un gran deportista de un soñador es que los primeros usan sus sueños para crear el proceso que les permita llegar a ellos. Se apegan a un proceso. Trabajan en él. En forma continua. Con disciplina. Lo que distingue a un gran deportista no es el tamaño de sus sueños sino lo solido de su proceso para llegar a ellos.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).