Vas a fallar tantas veces como acertar. Vas a fracasar, no te van a salir las cosas, vas a dar tres pasos para atrás. No es tan importante las cosas malas que te pasan como tu capacidad para lidiar con ellas. Una falla solo es final cuando dejas de intentarlo. Las personas que no aceptan fallar rara vez llegan a ser grandes atletas. No sobreviven.