jueves, 4 de febrero de 2016

Y un día se fué

Llevaba dieciséis años trabajando con nosotros y hoy entro medio apurado a la oficina como queriendo sacarse de encima la noticia. La dijo rápido, sin preámbulos. Incluso en un momento quería que estén todos juntos para no tener que repetir la historia. Quería saltar de una vez. Es un jefe que me hubiese gustado tener. Inquieto, inteligente, nunca parecía agobiado. Se canso, se aburrió. Se fue cuando la música ya no le gusto. Le va a ir bien. Te vamos a extrañar.