El amor es poder conciliar dos necesidades opuestas: la seguridad de aquel que nos comprende, nos cuida, nos protege y el deseo por lo nuevo, por descubrir, por tener nuestro espacio. Las parejas que logran llevarse bien afectivamente y eroticamente han podido hacer convivir esas dos realidades. El deseo es un espacio que creamos, es el permitirnos no ser un buen ciudadano, es mostrarnos seguros y radiantes con quien somos. El amor es preocuparnos por el otro. El deseo se da cuando dejamos ser al otro. Debemos cuidar que el amor no mate al deseo. Vivamos un amor pleno.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).