viernes, 3 de julio de 2020

Crianza

No debemos pensar a nuestros hijos como bonsai que vamos cuidando y podando a cada paso. Debemos verlos como flores silvestres. Hay que llevarlos a que hagan las tareas de la casa y se sientan amados por lo que ellos son y no sus resultados. Con eso alcanza.


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