La semana pasada trabajando con un deportista le pregunte "¿En que se diferencia un entrenamiento de un partido?" a lo que me respondió "En un entrenamiento me permito equivocarme. En un partido no." Y ahi esta la clave de su peor rendimiento en los partidos que en los entrenamientos. No permitirnos los errores en la competencia afecta nuestro autodialogo, este impacta la concentración, generamos más errores y la confianza cae. El permitirte los errores lo que provoca es cometer menos errores. Se debe jugar como si fuese un entrenamiento más. (y se debe entrenar como si fuese un partido...).
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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