Yo soy uno de esos que no soporta tener "un trabajo". Tengo que sentir que eso que hago me expresa, me representa. Me acuerdo el enojo que tuve con el work sharing (un dia menos a la semana (20%) por una reduccion del 10% del sueldo): era una ofensa para mi asociar mi trabajo al tiempo que pasaba en la oficina. Tambien quiero aclarar que no estoy hablando de vivir para el trabajo (me gustan un montón de cosas que no son trabajar), estoy hablando de que eso que haces hable de vos, de tu calidad, de tu espacio para crear, para equivocarte, para crecer. Para mi el dinero tiene una importancia muy secundaria respecto a lo que hago (y me gusta mucho tener mucho dinero). Estoy convencido que haciendo lo que me gusta me haré millonario: primero en las sensaciones que tendré y después en el dinero que obtendré.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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