domingo, 24 de julio de 2011

¿Con cuanta precisión hacer una tarea?

Otra de las mejoras que le podemos hacer a los procesos es determinar el nivel de precisión que se necesita en las tareas. El ejemplo que dan los autores de "Faster, Cheaper, Better" es la facturación de la internación de los pacientes dentro de un hospital. Cuentan que el 95% del costo es el día de internación y los honorarios de los médicos pero que también se ocupaban de recoger datos para el restante 5% (por ejemplo, comodidades para el acompañante, uso de la televisión, uso de toallas extras, etc.) a través de detallados registros que hacían las enfermeras. Decidieron no llevar más registros de esos consumos y sumar ese porcentaje al costo diario de la habitación. Con ese simple cambio redujeron las tareas administrativas de las enfermeras casi en un 35% permitiendo que puedan estar más tiempo en contacto con los pacientes (el core de su función). En los hoteles pasa algo parecido. Lo que se muestra en este ejemplo es que hay niveles de precisión que no tiene sentido alcanzar en algunos procesos y que eliminándolos podemos ahorrar mucho trabajo sin afectar la efectividad del proceso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario