domingo, 17 de julio de 2011

Tareas placenteras y molestas

Considerando la capacidad de adaptación del ser humano, las tareas molestas son menos molestas si las hacemos de un tirón y las tareas placenteras son más placenteras si las interrumpimos y luego las retomamos. Interesante no? Quizás intuitivamente queremos hacer una pausa cuando estamos haciendo algo que no nos gusta (tomar un descanso) y queremos que nadie nos interrumpa cuando hacemos algo que nos gusta pero se ha demostrado que este enfoque lo único que logra es que evaluemos peor las tareas displacenteras y no tan bien las placenteras. El secreto de esto es que el hombre se adapta a todo, a lo malo y a lo bueno, en el primer caso de las experiencias displacenteras no interrumpimos la adaptación y en el segundo caso de las experiencias placenteras si lo hacemos intencionalmente.

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