Lewandowski, delantero del Bayern Munich durante la era Guardiola, toca en promedio venticinco balones por partido, diez menos que el arquero Neuer y la cuarta parte que Lahm. Veinte de esos toques serán para devolver la pelota a un compañero mejor ubicado. Los otros cinco serán remates al arco. Corre casi once kilometros en cada partido y realiza ochenta y cinco sprints pero solo toca veinticinco balones por partido. Parte de su trabajo es moverse, correr, desmarcarse, retroceder, acelerar y tratar de desorganizar al contrario.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
